
El alto el fuego en Gaza, un primer paso crucial hacia la justicia
El 19 de enero de 2025, más de 15 meses después del comienzo de la guerra, entraba en vigor el acuerdo de alto al fuego en Gaza. Comenzaba así la primera etapa de un acuerdo que prevé, entre otros, facilitar la entrada de ayuda humanitaria en la Franja y la liberación de cientos de civiles palestinos e israelíes. Desde ACPP, como miembros de la Asociación de Agencias de Desarrollo Internacional (AIDA), os compartimos el comunicado publicado conjuntamente con la a Red Palestina de Organizaciones No Gubernamentales (PNGO):
“PNGO y AIDA acogen conjuntamente el acuerdo de alto el fuego en Gaza y el compromiso de liberar a los civiles palestinos e israelíes cautivos. Cualquier cese de la violencia es un primer paso crítico para aliviar el sufrimiento de la población civil.
Sin embargo, es imprescindible destacar que lo que se necesita con urgencia no es solo un alto el fuego temporal, sino uno incondicional, permanente y sostenible que garantice paz y seguridad a largo plazo para todos. Hacemos un llamamiento para la liberación inmediata de todas las personas que aún están detenidas arbitrariamente, incluyendo trabajadores humanitarios y del sector de la salud en Gaza, muchos de los cuales están siendo retenidos en condiciones inhumanas, sometidos a tortura y privados de derechos básicos por parte de Israel, como el acceso al Comité Internacional de la Cruz Roja y a representación legal.
Durante más de 15 terribles meses, las agendas políticas y militares regionales e internacionales han obstaculizado los esfuerzos para lograr un alto el fuego permanente que millones de personas en todo el mundo han exigido, prolongando la violencia incesante y el sufrimiento civil evitable. Durante este período, la negación de ayuda humanitaria, incluidos alimentos, agua, combustible y suministros médicos, se ha utilizado como arma contra los civiles, en violación directa de los Convenios de Ginebra. Como potencia ocupante, Israel está obligado, según el Derecho Internacional Humanitario (DIH), a facilitar un acceso humanitario seguro y sin restricciones en todo momento. Sin embargo, las ONG han sido testigos y denunciado la negación de ayuda como una forma de castigo colectivo para dos millones de civiles palestinos, la mitad de ellos niños. Esto permanecerá como una mancha para la humanidad, no se puede permitir que continúe o vuelva a suceder.
Exigimos el flujo sin restricciones y la ampliación de la asistencia humanitaria, que debe ser liderada por palestinos, incluida la sociedad civil y las ONG. También hacemos un llamamiento a los países vecinos para que cumplan con sus obligaciones bajo el Derecho Internacional Humanitario, apoyen estos esfuerzos y aseguren que los cruces permanezcan abiertos. Las personas desplazadas deben poder regresar a sus hogares en todas las partes de Gaza para reconstruir sus vidas con seguridad y dignidad.
Asimismo, pedimos a la comunidad internacional que redoble sus esfuerzos para apoyar a los palestinos que necesitan evacuaciones médicas fuera de Gaza debido a la magnitud del daño a la infraestructura de salud y humanitaria. Facilitar evacuaciones, tratamientos y el retorno seguro a Gaza es un paso hacia al frente para abordar el daño causado por el fracaso global en prevenir esta devastación.
Abordar las causas profundas del conflicto requiere un esfuerzo sostenido, que incluya poner fin a la ocupación ilegal israelí del territorio palestino y el bloqueo de 17 años en Gaza. Para que sea posible una paz duradera, estas medidas deben implementarse en línea con la Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia del 19 de julio de 2024.
Este alto el fuego en Gaza no puede servir como excusa para intensificar las tensiones o violencia en Cisjordania u otras partes de la región. La comunidad internacional debe monitorear y prevenir cualquier desarrollo de este tipo con acciones concretas. Los terceros Estados deben cumplir con sus obligaciones bajo el derecho internacional deteniendo los envíos de armas y materiales que fomentan graves violaciones al derecho internacional humanitario. Deben garantizar la rendición de cuentas mediante investigaciones, apoyar a los organismos legales internacionales y establecer un mecanismo internacional que aborde las violaciones continuas. Poner fin a la impunidad es crucial para romper los ciclos de violencia para los palestinos, la región y toda la humanidad.
Hacemos un llamamiento a todas las partes en el conflicto y a los estados garantes para que respeten y aseguren la plena implementación del acuerdo de alto el fuego. Este alto el fuego debe ser solo el comienzo de un proceso crucial hacia la justicia, la paz y la dignidad para todos. Las voces palestinas deben estar en el centro de todas las negociaciones de reconstrucción para lograr una solución significativa, que ponga fin al sufrimiento del pueblo palestino. Se necesitan atención, apoyo y solidaridad continuos ahora más que nunca para lograr soluciones duraderas y proteger los derechos de todas las comunidades afectadas.”
Además, puedes pinchar en este enlace para acceder al comunicado publicado por la Coordinadora Española de ONGD. ●